
Es un honor estar aquí y que Gerardo me haya pedido que lo acompañe.
Me he sentido tentada a no leer, para ser espontánea y dejar que las palabras fluyeran, que salieran las que quisieran salir pero, por una vez, no quiero dejarme nada en el tintero. Por tanto, a pesar de que no es mi costumbre, y quien me conoce lo sabe, hoy voy a leer.